Entradas

A más de treinta años (Discurso pronunciado en el lanzamiento de FILGUA 2026)

  Hace más de treinta años, como muchos de mi generación y como muchos ahora, sabía poco o casi nada sobre el horror de la guerra. Había crecido entre pedazos de historias y explicaciones incompletas. Viví la década del ochenta como discursos de domingo y cadenas nacionales, como el eco de las botas militares que marchaban frente a casa, como las manos de mi abuela que apretaban más fuerte frente a un camión del ejército, como el retumbar de las bombas que estallaban en el centro, murmullos sobre desaparecidos y titulares de prensa que leía sin comprender exactamente el horror del que hablaban. Aunque no comprendía completamente lo que pasaba, como niña, percibí en los adultos la esperanza de la transición a la democracia, las sobremesas en las que se hablaba de Esquipulas, y en los primeros años de adolescencia sentí en ellos temor. Ahora sé que era porque la democracia caminaba sobre suelo frágil, muy frágil. En 1992, con el Premio Nobel de la Paz otorgado a la doctora Rigobe...

La ciudad caos (Discurso pronunciado en la inauguración de la XLVI Feria Municipal del libro)

Crecí aquí, en esta ciudad. De ella vienen mis historias. En este parque, que en algún momento estaba lleno de árboles, de flores, de bancas y de recovecos, aprendí a patinar, pasé tardes maravillosas con mi madre y mi hermano dando de comer a los pájaros, corriendo tras de ellos para verlos volar, comprando estampitas para los álbumes de fut y de caricaturas, comiendo helados de crema y churros con azúcar con mi tío, escuchando las campanas de las iglesias cercanas, visitando a la Guadalupana con mis tías, buscando con mi hermano, mis primas y mi primo a los seres mágicos de las leyendas que aún recorren estas calles. Pero también me acompañan los recuerdos de las mujeres que se sentaban en las gradas del portal y de la catedral mostrando quemaduras y golpes en las piernas, en el cuerpo; los mendigos secadiablo, los trabajadores que pasaban presurosos sin tener tiempo de detenerse a ver las flores. Recuerdo a los niños pidiendo dinero o trabajando solos, mientras mi hermano y yo ...

Del porno y cuatro historias de horror…

En países como este, donde hablar de educación sexual integral es aún un tema que levanta indignaciones y provoca persignaciones, el debate sobre el impacto del porno en la vida de las personas es una cuestión aún mucho más lejana.  Aunque las estadísticas de los sitios porno y algunos estudios serios –y otros no tan serios- señalan que las mujeres también vemos porno y que actualmente vemos más porno que en otras décadas; para muchos hombres este se convierte en un referente-a veces el principal- del sexo (qué es, cómo se hace, cómo se percibe el placer en las mujeres, qué tamaño ideal debe tener un pene, etc.) y en muchas ocasiones en su único instrumento de “educación sexual”, sin tomar en cuenta que eso que se ve en las pantallas es un producto –muchas veces- editado y en el que –muchas veces- participa todo un equipo de grabación. Así, el porno no es una representación fiel del sexo, de lo que ocurre entre dos personas que deciden entregarse a esas actividades lúdicas. Si...

Día del padre....

A vos que también reproducís el machismo, de manera equitativa, junto con las mujeres. Estoy cansada de escuchar una y otra vez que somos las mujeres quienes reproducimos el machismo.  Hoy en un taller, una chicas decían, con toda la buen voluntad con la que está empedrada el camino al infierno, que ellas les dicen a las mujeres que son ellas las que reproducen el machismo. Tantas veces he escuchado esto, en mi largo recorrer como feminista, que hoy tuve que parar esa frase, esa idea, tan aceptada por feministas y no feministas y quise -y espero haberlo logrado- llevar la reflexión hacia cómo los hombres educan desde la ausencia.  Para suerte mía, y lo digo sin pena, mi madre tuvo a bien sacar a mi viejo de la ecuación de la crianza. Luego la vida me daría la oportunidad de conocerlo a él, cuando ella murió, y sin miedo pude constatar que sí, que esa fue la mejor decisión, a pesar de la alta cuenta -emocional, temporal, humana, económica- que mi vieja y mi tía tuv...

Cinco noches de telenovela

Soy del tipo de personas que pone la televisión como ruido de fondo. Como en la mañana no he dejado de ver las noticias para enterarme del infierno, la tele se queda ahí, en el canal 7. Aunque generalmente vengo por la noche, prendo la tele y busco algún canal light para separarme de los horrores, este lunes no fue así. Encendí el aparato, no cambié de canal y zaz, mientras hacía alguna otra cosa, escuché la voz de un tipo que decía algo como " mami, esta es tu casa, así que acomódate, busca los muebles para decorarla a tu gusto ". Como siempre me han dado entre pena y risa esas ideas del hombre 100% proveedor y de la mujer 100% doméstica, volví a la tele y me puse a ver.  He de decir que como toda buena adolescente, en mis años de juventud miraba algunas novelas, como Alcanzar una estrella, Dulce desafío, Rosa salvaje, Marimar, María la del barrio , etc. La última que vi completa fue Betty la fea , pero esos son otros cien pesos. La cosa es que me siento en la cama y ve...

La macrotelenovela nacional

En verdad os digo que los noticieros parecen programas de anuncios de las series de la macrotelenovela nacional.  "Corruptos y ladrones: La línea" cuya segunda temporada fue suspendida ayer a causa de la PGN que exige su derecho a participar de la historia. Esto deja también suspendida la telenovela parodia (como la de María de Todos los Ángeles) "El túnel del amosh: de mi cárcel a tu cárcel" protagonizada por la renovada Roxi y el galán OPM y que, desde ayer, vuelve a causar furor en las redes sociales.  Como toda buena programación, también estamos a la espera de la continuación de la serie "IGSS Anatomy" que, por cierto, cuenta con uno de esos villanos con nombre telenovelesco: Juan de Dios Rodríguez. Dentro de la misma línea de programas relacionados al importante aspecto de la salud, parece que los productores de desgracias en este país, se empeñan en promover el programa "Sistemas de salud asesinos: sin insumos" que es parte de la...

Cinco días light: día 5 (un día después)

Cuando la cabeza decide dar vueltas sin parar, lo único que puede hacerse para no perder la cordura es parar. Respirar. Ver un poco de tv basura y dormir. Vi el Roast a Charlie Sheen, me reí un poco, no mucho y pude dormir para iniciar el último día de obligarme a ser light.  Día 5: 11 de marzo 2016 En la mañana me levanté un poco tarde, sin duda la risa logró relajarme un poco más de la cuenta y vaya, tocó poner el café, meterme a bañar, prender la tele en el canal del lightness perpetuo y enterarme que Shakira andaba de visita en Disney y que a Eugenio Derbez le dieron su estrella en el paseo de Hollywood (¿quitarán y pondrán estrellas o ya irán por la doble fila?). Nada extraordinario. Llegué justo a tiempo al parqueo, saludé al canche que cuida de mi auto y todavía me animé a ir por un croissant con frijoles al isopan. El café, que sólo en la mañana puede calificarse de regular como en toda oficina, no estaba listo aún, así que volví con un vaso con agua hasta mi lugar...

Cinco días light: día 4

Me enfermé. Me sentí mal todo el día a pesar de que hice la misma rutina de los días anteriores. Mi cabeza andaba volada y sí, puse de nuevo el programa de chismes y la radio, pero no, no pude cantar y no, no fue por sesudas cavilaciones, más bien por un estado de suspensión con la imagen de lo de ayer, fija, muy fija y el miedo.  Día 4: 10 de marzo 2016 No, no podría decir, al menos no por la mañana, qué canciones escuché en la radio, ni cuál de los caminos seguí para llegar al chance y esas cosas. Me tocó, por suerte, un día de oficina, metida toda la mañana hablando de un proyecto y luego de otro. Así todo el día, todo el día viendo como si estuviera ¿dentro o fuera? de una pecera, pasar a la gente que corre apresurada de un lado a otro de la oficina.  Algo me cayó mal, asumo, del almuerzo. Vomité un par de veces, discretamente porque eso de hacer el espectáculo público cuando el cuerpo rechaza la comida, nop, no me gusta. Dormí poco, así que mi cuerpo no andab...

Cinco días light: día 3

La mañana estuvo de nuevo llena de noticias de famosos y de canciones en el auto. Todo pintaba bien, incluso el llegar a la ofi y ponerme a revisar metodologías de marketing aplicadas al cambio social, que sí, no es tan light pero se trata al final de cuentas de "vender" ideas, mensajes. Nada durante el día, me preparaba para la tarde.  Día 3: 9 de marzo 2016 Luego de la pequeña reunión sobre líneas de acción para transmitir mensajes de cambio social, la cosa pintaba bien. Un taller por la tarde con mujeres de una comunidad vulnerable de la ciudad sobre el día de las mujeres, hablar de roles de género, esas cosas que nos encantan a las feministas. Iba yo armada con papelógrafos y una metodología que según yo sería un éxito. Habíamos almorzado en una cabañita que está al cruzar la calle, una cabañita inclinada de la que me pregunté qué diría CONRED de evaluar el riesgo de la misma y en sobre la que pensé que en época de lluvia, quizá no me animaría a comer ahí por el ...

Cinco días light: día 2

Dormí mejor. No sé si sea la práctica de no ocuparme de las noticias ayer por la noche, de no haber despotricado en el tráfico por las opiniones violentas que se escuchan en muchas de las radios nacionales a la hora de los programas que permiten que muchos -aunque a veces son los mismos- llamen y compartan sus pensamientos un par de veces al día. Lo cierto es que dormí mejor.  Día 2: 8 de marzo 2016 Empecé el día de las mujeres con la misma práctica de ayer, café y programa de chismes de famosos. Así me enteré de que Messi es considerado el consentido del equipo en el que juega (que no sé cuál es), que sigue el escándalo por lo de la Kardashian y que la realeza vacaciona en los Alpes. ¡Ah, también supe de un tipo al que mataron en un rito que accedió a hacer porque le prometían volverse vampiro! Yo también soñaba con ser vampira mientras leía a la Anne Rice entre mis 16 y 19 años, pero jamás se me hubiera ocurrido que eso, la inmortalidad, podría ser una opción. Al final de ...

Cinco días light: día 1

Decidí probar, luego de la bomba en el bus de San José Pinula, de la cabeza dejada frente a una alcaldía, un lichamiento y cosas similares de fin de semana, volverme unos días light. Probar qué se siente ser como los que no dicen nada al respecto y siguen compartiendo fotos de picnics, de zapatos, de hijos, sin pensar en que en un momento -quizá más cercano de lo que nos gusta pensar- los espacios para picnics, los zapatos lindos, los nenes desaparezcan bajo el caos que cada día construimos. Acá el relato del primero de esos días, escrito al anochecer, cuando vuelvo a ser la yo que analiza las cosas y se ve en perspectiva. Día 1: Lunes 7 de marzo 2016 Contrario a la rutina diaria que inicia con el café de la mañana acompañado de las noticias que desde tempranito insertan la paranoia y la reflexión sobre lo que pasa en el país y más allá, decidí tomar el café con un programa sobre chismes de los famosos como ruido de fondo. Me enteré que una de las Kardashian (¿se escribe así? no...

De esto de las enmiendas a la ley de juventud y del peligro del infierno, sí, del infierno...

Las enmiendas a la Ley de Juventud que tienen en suspenso a parte de la población y que desata acaloradas manifestaciones de puritanismo que nos advierten del peligro del infierno, son sin lugar a dudas necesarias. Solo para tener en claro las enmiendas, acá un pequeño resumen:  Se pide incluir en el artículo 5: el derecho a la educación integral en sexualidad y el derecho a una vida libre de estigmatización y de discriminación.  En el artículo 10, garantizar el acceso a los métodos anticonceptivos modernos, a la planificación familiar y a la consejería especializada. En el artículo 11, que se garantice la educación integral en sexualidad, con enfoque de género, científico, de derechos humanos, laica y libre de prejuicios, estigmas y discriminación.  Aunque el acceso a los anticonceptivos, a la planificación familiar y a la información ya son parte de otras leyes, lo que parece poner el pelo de punta a curas, pastores, monjas y a un montón de adultos conservado...

De comida y maniquíes

Tengo una nueva chamba, pero no es eso lo que viene al caso. Al caso vienen esas exploraciones que se hacen en los lugares circundantes, los comedores, las tiendas, los parqueos, la paca. Esta chamba está cerca de un par de centros comerciales de esos destinados a trabajadores de oficina que tienen, al menos dos veces por semana, la “oportunidad” de comer en algún lugar de comida rápida. Sí, pongamos “oportunidad” así, entre comillas porque es de esas oportunidades que son de naturaleza dudable. Tuve hasta hace un tiempo un novio dedicado al engorde. Sí, esa era su vocación suicida y la pasión de su vida. Tuve la suerte de separar mis sentimientos –que he de decir se comenzaban a ahogar entre la grasa acumulada en su abdomen- y salir corriendo, como  me dijo un médico, lo más pronto posible de ahí. Pero bueno, ya me perdí y esto del gordo viene y no viene al caso. Viene porque yo antes pensaba así, qué rico comer de esa basura de vez en cuando porque sí, esa saturación de g...

Del olor a plástico y los recuerdos asociados...

Luego de la navidad y los villancicos y sonidos dulces que llenan supermercados y tiendas, se viene esa época con olor a plástico para forrar cuadernos. Todavía ahora, a muchos años de haber salido del cole, puedo sentir el olor con tan sólo evocarlo. Plástico zorrillo, le llamábamos con Marcelo, mi hermano.  En los ochentas y noventas, la novena calle entre octava y novena avenidas, se transformaba -de la noche a la mañana- de venta de juguetes, nacimientos, serrín y tiras de manzanilla a venta de útiles chinos y plástico para forrar. Creo que en los últimos años, las cansadas madres que disponían de un poco más de plata, podían pagar para que alguien -más rápido que flash- les ayudara con esa práctica de forrar los cuadernos con papel de lustre de colores distintos según el grado escolar (nunca supe si esto era una práctica consensuada entre todos los coles o si cada uno disponía qué color correspondía a cada grado). Por suerte para mi madre, eso no tocaba en el cole, pero e...

Cinco horribles historias de terror

Me contaban ayer historias de terror, no precisamente en la línea del Halloween, ni del día de muertos, sino esas historias de horror que pasan en cualquier parte, cualquier día. Las víctimas como en buena lica de horror, son mujeres.  La primera. En una de estas compañías que hacen outsourcing para una refresquera grande, en el área de call center hay un grupo de tipejos, callcenteros, que ocupan buena parte de un salón que comparten con otras personas, esencialmente mujeres, que trabajan en otras áreas. La disposición del lugar es la siguiente: imagine un enorme salón con una puerta de entrada, al inicio, en una fila de escritorios, están las secretarias; tras ellas, las filas de escritorios de los tipejos y al final del salón, contra la pared, están la fotocopiadora y la entrada al baño.  Las muchachitas que trabajan en el lugar deben aguantar el acoso de los tipos estos, que va desde que les llamen con el freudiano "mamita", hasta que cuando una de ellas se leva...