Creer

Sí, el humano necesita creer. Estoy de acuerdo. Sí, le da a la gente un apoyo psicológico. Sí. Con esto no tengo problemas. No, para nada. Cada uno es libre de creer que un dios, una medalla, una cruz, un mazo de naipes, un ser azul, un árbol o sus calzones de la suerte, le brindan ayuda, respuestas incluso, para sobrellevar la vida, sus vicisitudes y episodios. También la gente es libre de creer que una persona, aparentemente común y corriente, tiene un don divino, una comunicación con el ser superior de su elección, que le permite ser guía, maestro, apóstol o profeta, mago, magazo que podrá responder en nombre de, que podrá apoyar y ayudar. La gente tiene derecho a creer en eso.

Desde hace algunos meses, me he interesado en escuchar una serie de segmentos en la radio, ocupados, pagados por grupos de "hermanos" de todo tipo -de la buena esperanza, del señor de los milagros, amazónicos, llaneros, de la llave azteca de la felicidad-. En estos programitas de media hora cada uno, transmitidos uno tras otro, los "hermanos" y "hermanas" ofrecen toda una serie de ayudas espirituales: limpias, amuletos, baños, lecturas de cartas, perfumes y demás parafernalia con poderes extranormales que ayudarán a mejorar en cuestión de las tres necesidades básicas del ser humano: amor, dinero y salud.

Los "hermanos" hablan de casos hipotéticos, dan "ejemplos" de ayudas anteriores y adjudican la mala suerte a entierros, envasados, ritos como tirar tierra -o agua de florero- de cementerio frente a la casa o negocio de los enemigos, envidias, amarres y advierten que actualmente con la tecnología de cámaras y celulares, es muy, pero muy fácil que le tomen a uno una foto y que con ésta puedan hacerse un sin fin de cosas que le traigan mala suerte. Hasta acá, sigo pensando que la gente tiene derecho a creer en un oso mágico si quieren, en una luciérnaga que habla o en el cuadro de la abuela que le da consejos.

En general, estos programas me divierten. Me divierte cómo hablan, lo que dicen, las soluciones rápidas que ofrecen a cualquier problema humano o sobrenatural, porque, además de ayuda espiritual, estas "hermandades" ofrecen servicios de medicina naturista. Hierbas y pociones dirigidas a solucionar cólicos, próstatas inflamadas, migrañas y problemas gastrointestinales. Incluso ofrecen tratamientos para solucionar la infertilidad. Acá igual digo, nunca está de más probar con lo natural, cuando como ellos dicen, la ciencia médica no ha podido dar solución a los problemas.

Pero la oferta de esta gente no se limita es esto. Muchos de ellos hacen consultas en vivo. Aunque me han dicho que todos los programas son pregrabados, cosa que podría ser cierta, los mensajes que transmiten, las ideas y los imaginarios que reproducen, son nefastos e irresponsables, en muchos sentidos.

Dejemos a un lado que jamás incitan a las personas a reflexionar sobre el comportamiento personal que muchas veces lo mete a uno en líos. Obviemos también que los problemas amorosos son siempre por amarres y cosas por el estilo, lo mismo que los económicos. Esto se les perdona, se les disculpa o se puede obviar, si uno piensa que al final de cuentas son parte del comercio injusto y de la venta de servicios implacable, que de acuerdo a la lógica del mercado, no tienen por qué denunciar las condiciones económicas, ni los patrones disfuncionales de género predominantes. Ojalá la cosa terminara ahí. Ojalá fueran solamente de los que se dedican a quitarle sus lenes a la mara que, buscando soluciones, transfieren sus problemas y a veces responsabilidades a otros. Tal cual lo hacen muchos católicos y protestantes a través de santos, diezmos y dineros que se dan a cambio de bendiciones. Ojalá.

Los "hermanos" de uno de estos centros espirituales, recomiendan a las personas diabéticas que han llegado al punto de necesitar una amputación, que ¡no! que prueben con los remedios naturales que ellos venden... pero a ver, si una persona ya requiere de amputación, es porque hay gangrena y si no se atiende inmediatamente, de manera urgente, la cosa puede ponerse muy mal. Una vez la gangrena ha aparecido no hay vuelta atrás, no queda otra que retirar el tejido muerto -que ya está descolorado y que probablemente huele muy mal- ya que si no se amputa, la gangrena se extiende y puede resultar en una infección generalizada que lleve a la muerte. Imagino que perder un miembro debe ser una cosa tremenda, terrible, dolorosa en muchos sentidos, pero es completamente irresponsable de la parte de estos tipos y tipas ofrecer un tratamiento, que por definición, implica un proceso, tiempo y cuidados que en estos casos, en los que la gente no tiene más tiempo, pueden llevar a una amputación mayor de la inicial o a la muerte.

Otro caso relacionado a la salud, es el segmento de una "hermana" que se dirige a las mujeres que tienen enfermedades que hacen que "huela mal ahí, en sus partes íntimas" -entiéndase una infección o una ETS- y les recomienda que busquen en la medicina natural y en los baños una solución, ya que saben que ir a la consulta médica es incómodo para ellas, más cuando las atiende un doctor y entonces promociona los productos de la hermandad, da la dirección y ofrece además, ¡además! detectar si la infección es por cuestiones de higiene (lo que está bien), por contagio por parte de su pareja (lo cual está bien) o por ¡embrujo o maleficio! Soy sólo yo ¿o esta última idea está mal? ¿muy mal? porque a continuación dice que si las mujeres no sospechan del marido, seguramente la infección, la enfermedad, tiene orígenes sobrenaturales. No cuestione a su marichi, no, seguro una mujer se lo quiere quitar y le ha hecho un daño...

Pero el que más me ha parado el pelo, fue este caso que escuché ayer, que es igual de irresponsable que los anteriores, incluso si es parte de un programa pregrabado. Un hombre llama y dice que quiere consultar por alguien más, el "hermano" le pide la fecha de nacimiento y se escucha el sonido de alguien que juega una baraja, le dice que sacará tres cartas y que con eso responderá a su pregunta y le pide que la formule. El hombre dice entonces que quieren preguntar por su cuñada que está desaparecida desde la noche anterior. Yo esperaba un poco de lógica y que el "hermano" respondiera que era recomendable que la buscaran, que preguntaran con las amigas y con los vecinos, pero no. El "hermano" le dice, casi inmediatamente, que la chava se ha ido con el novio y le pregunta al que llama, si la familia sabe que la chica tiene novio. El hombre responde que no, que hasta donde ellos saben, no anda con nadie. El "hermano" dice entonces que "ya sabemos cómo son las jovencitas de ahora" (¡¡¡¡¿¿¿???!!!!!) y que "ya va a aparecer", que las cartas le dicen que se fue con el novio y que ya va a aparecer, que si en todo caso, la familia quiere hacer una consulta para saber dónde anda la chava y tener una descripción de "con quién", pueden acercarse al centro espiritual, acompañados -por supuesto- de una prenda de vestir de ella. Luego le pregunta la fecha de nacimiento propia al hombre que llama, éste la da, y el "hermano" le dice que ve que es un hombre trabajador, pero que el dinero no le alcanza. El consultante le dice que sí -como a todo el mundo, pienso yo- y el "hermano" afirma que ve que hay mucha gente que le tiene envidias, que alguien, una mujer -las que hacen brujería son casi siempre mujeres, según estos programas, y siempre por causas pasionales- le ha hecho un trabajito y que por lo tanto es necesario que los visite para hacerse una limpia.

Comentarios

Enrique Pazos ha dicho que…
Ah... el peligro de la creencia ciega. Ojalá algún día nos libremos de ella. Buen post. Saludos!
Denise Phé-Funchal ha dicho que…
Gracias Enrique, y sí la mara se vuelve mula, pero mula con la fe... un asco. Saludos!

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